(asparagus acutifolius)

campo esparrago triguero

Planta vivaz, perenne, de tallos leñosos y espinosos de hasta dos metros de altura, provista de rizoma del que brotan tallos lignificados en la parte inferior; sus hojas, verdes, están reducidas a brácteas; fruto negro en baya con pocas semillas; florece entre abril y mayo. Prospera en terrenos con matorrales degradados de encinares y quejigales, cunetas de caminos, suelos secos y soleados…; se distribuye por toda la cuenca mediterránea. Los brotes jóvenes contienen varios nutrientes antiinflamatorios (como la zarzasapogenina) y aportan un alto contenido antioxidante; se deben recolectar a principios de primavera cortándolos por la parte más baja posible.

Se emplea como diurética en casos de cálculos renales o inflamaciones de la vejiga; es útil para tratar edemas y en terapia de lavado de las vías urinarias; se presta a distintas modalidades en la cocina: al vapor, a la brasa o a la plancha; el espárrago triguero se aprovecha en revueltos, tortillas, cremas, canapés y como guarnición para pescados y carnes. Es bajo en calorías, no contiene ni grasas ni colesterol, por el contrario, es una fuente rica de ácido fólico (es aconsejable en la dieta de la mujer embarazada por su contenido en folatos -vitaminaimportante para asegurar el desarrollo correcto del tubo neural del feto-), potasio, fibra natural y rutina. Las semillas se utilizan para sustituir del café; antiguamente se usaba como verdura por su sabor delicado. En el lenguaje coloquial expresamos “Vete a freír espárragos” para pedir que nos dejen en paz.